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  • Nos pasa a todas: sube dos grados la temperatura y corremos, bikini en mano, a averiguar qué tanto afectó el frío a nuestra figura. Las camperas o los abrigos grandotes, que fueron nuestros mejores aliados durante el invierno, escondiendo muy bien tardes de chocolate, noches de helado y ataques de ansiedad, ahora nos traicionan y nos dejan solas frente al espejo mordiendo esa clásica pregunta: ¿y ahora?

    Pues bien, lo primero es: no desesperarse. No hay nada menos efectivo para bajar de peso que querer hacerlo todo junto y de la noche a la mañana. Ok, tenés unos kilitos de más y ya es tarde para arrepentirse. Listo. Aceptarlo es el primer paso. Ahora, ¿cómo llegar al verano amigada con nuestro reflejo? Acá van algunos tips


    Sé realista. En dos meses y monedas no vas a tener el cuerpo de Jessica Alba, por mucha dieta,
    ejercicio o lo que sea que hagas. Ponete objetivos lógicos

    No existen los milagros. No creas en las dietas fantásticas que te garantizan bajar
    20 kilosen diez días. No funcionan y lo peor de todo, algunas son peligrosas para la salud
    (por ejemplo), te hacen perder agua en lugar de grasa).

    Necesitás tres cosas: tiempo, esfuerzo y fuerza de voluntad. Tenelo en cuenta a la
    hora de marcar tus propios objetivos y crear tu plan.

    Ninguna dieta tiene sentido sin ejercicio. Mínimo, tres días a la semana,
    media hora por día. Cuando vuelvas al ritmo, podés aumentar la intensidad.
    No te mates en el gimnasio tres horas si después no volvés hasta la semana siguiente.

    Preferí los alimentos light. Esto quiere decir que, si para vos no hay mucha diferencia entre
    algo común y algo light, elijas este último. Pero no te vuelvas loca si te tomás una gaseosa común una vez.

    No te peses todos los días. Lo mejor es una vez cada quince, siempre en las mismas condiciones (por ejemplo, recién levantada de la cama).

    Tomá una buena cantidad de agua. Entre 1,5 y 2 litros por día, no más. Podés tomar jugos, infusiones, licuados de verdura o fruta. Tratá de reducir el alcohol.

    Elegí alimentos de consistencia dura. Llevan más tiempo de masticado, lo que genera sensación de saciedad más rápido.

    Comé varias veces al día. Cinco es un buen número. En ninguna de ellas grandes cantidades, sino lo suficiente para saciarte. Si te da hambre durante el día, lo mejor es una fruta o alguna infusión.

    Date algún gusto. Si un día tenés una fiesta, una cena o una salida con tus amigas, comé lo que quieras sin culpas (pero tampoco sin exagerar) y al otro día ajustá un poco más la dieta y listo.

    Comé variado. Verduras, frutas, legumbres, carnes, pastas y lácteos descremados tienen que estar presentes en tu dieta. Evitá los fiambres, panificados y dulces, sobre todo industriales.

    Acordate. La carne de pescado es preferible a la de pollo; la de pollo, a la de vaca y la de vaca, a la de cerdo. Y siempre, dentro de lo posible, asada, hervida o al horno.

    Por último: no te prohíbas todo. Sólo te vas a frustrar. Por ejemplo: si de repente vas caminando por la calle y te morís por un alfajor, ok: compralo y saborealo de verdad, tomate tu tiempo para disfrutarlo. Y después: un par de escaleras más en la facu o en el trabajo, algunas cuadras de caminata extra y listo. Con un poco de esfuerzo, tranquilidad y sobre todo buena onda, vas a ver que llegar al verano 10 puntos no te va a costar tanto

  • Digámoslo de una vez: la primavera nos encanta. El 21 de septiembre, aunque no nos vayamos de picnic y lo recibamos estudiando para un parcial o trabajando como siempre (este año cae lunes…), marca un quiebre.

    Después del frío del invierno, de tener que salir abrigadas, de tener la piel blanca como la luna, vuelven por fin los días de calor, de sol, de vestirse liviana y colorida, de sentirse renovada. En primavera, parece que podemos hacer cualquier cosa, que todo es posible. Pero, ¿por qué esa sensación?


    Nadie lo sabe con exactitud. Puede que en parte sea por la naturaleza, que cambia
    y nos muestra su mejor cara, renaciendo en cuanta planta, árbol o flor nos cruzamos
    en la calle. O porque poetas y músicos nos han dicho tantas veces, y desde siempre,
    que es la estación del amor, que nos han convencido y la esperamos con ansias
    durante todo el año.

    Pero, sea como sea, la primavera es especial. Por eso desde aquí queremos proponerte
    que la recibas con todo, que la aproveches, que la vivas a full. Que sea tu mejor excusa
    para lograr lo que quisiste lograr en todo el año, para ponerle pilas a un proyecto, para
    cambiar lo que no te gusta y mejorar lo que te gusta. Para que te sientas bien, plena...
    para que la disfrutes de verdad.

    Para celebrar su llegada, te dejamos esta pequeña historia que no por conocida deja
    de ser especial para inspirarte a enfrentar con todo esta época del año.

    Había un hombre en la calle, sentado, con una gorra a sus pies y un cartel escrito en tiza que decía:
    "Por favor, ayúdeme, soy ciego". La gorra estaba casi vacía. Un creativo publicitario que pasaba
    por allí observó la escena, tomó el cartel y escribió al dorso otra frase. Luego se fue sin decir palabra.

    Por la tarde, volvió a pasar por el mismo lugar y vio que la gorra estaba llena de billetes y monedas. El ciego reconoció su caminar y le preguntó, agradecido y curioso: "¿Qué es lo que ha escrito en la pizarra?". El hombre le contestó: "Lo mismo que decía el tuyo, pero con otras palabras". Luego se retiró, sonriendo.

    El cartel decía: "Hoy es primavera y no puedo verla".

  • Y sí. A todas nos pasó. Y no solamente porque tengamos nuestras clásicas etapas de "raye". A veces simplemente ese día llega: te diste cuenta de que la relación con tu chico ya no es lo que era. Que no divertís con él como antes.

    O que, simplemente, te morís de embole. ¿Cómo darse cuenta a tiempo? ¿Cómo empezar a detectar en vos misma esas señales que a veces pasan de largo pero que te pueden anticipar e incluso evitar el final? Acá van a algunos signos para prestar atención:



    Antes, las cosas que decía te hacían matar de risa. Ahora, los chistes te parecen malísimos,
    sin sentido o, cuando no, desubicados. Cuando intenta hacerse el graciosote fastidiás
    enseguida y la cara te delata hasta que terminás por decirle cualquier cosa.

    Hasta hace unos meses todo plan era perfecto. Podías ir a ver cuatro veces
    la misma película con tal de estar con él. Ahora, cualquier cosa es más divertida
    que lo que él te propone. Preferís quedarte en la cama mirando lucha libre
    de hámsters antes que salir. Y si te llega a preguntar "¿Qué querés hacer hoy?"
    lo primero que pensás es "¡Claro, a vos no se te ocurre nada!".

    Ya no lo llamás tan seguido y, cuando lo hacés, es más por costumbre que por
    otra cosa. Y si te llama él, le cortás rápido con cualquier excusa como “tengo
    que ir a estudiar” o “hablamos más tarde” o “me voy a dormir”, aunque sean
    las cinco de la tarde y estés pintándote las uñas.

    Antes, para cada cita te producías como una diosa, con lo más sexy que tenías en el placard y un maquillaje perfecto. Ahora te da lo mismo ir de jean, zapatillas y ese buzo cómodo al que nunca se le salió del todo la mancha de mayonesa…

    Empezaste a inventar excusas para no verlo. Que tenés mucho trabajo, que vino tu tía de España de visita, que hoy salen con las chicas que hace como mil años que no las ves, que el gym te mató y estás muy cansada, que ya es muy tarde y mejor nos vemos otro día…

    Todo, absolutamente todo, es motivo de discusión. Desde la ropa que usa hasta la fiesta de cumpleaños a la que no tenés ganas de ir. Incluso si está callado sin hacer nada.

    Y sí… por supuesto, para el final, la señal más clara de todas: ese bombón de la facu al que antes nunca le habías prestado atención, pero que es tan divertido…

  • Primero creías que era algo “nerd”. Después empezaste a escuchar a amigas y amigos hablar sobre él. Un día por fin entraste en www.twitter.com para ver de qué se trataba. No entendiste mucho y te olvidaste por algunos días. Pero finalmente, tanto escuchar un “twit” por acá y otro “twit” por allá, volviste.

    Te creaste una cuenta, investigaste un poco… ¡y zas! Caíste en la trampa:
    ya estás en la red de microblogging más grande del mundo. Lo que antes te
    parecía tonto, ahora es una necesidad: contarle al mundo, en 140
    caracteres, todo lo que pasa en tu vida.

    La idea es tan sencilla que seguramente en eso radica
    su éxito: que todos tengamos la posibilidad de contar qué
    nos pasa durante el día (desde la notebook, desde un
    celular o desde otros dispositivos móviles), en frases
    breves y sintéticas.

    Y que, además, podamos “seguir” e incluso replicar los
    mensajes de otros: amigos, conocidos, famosos. ¡Ashton Kutcher es
    el famoso con más “fieles” de sus “tweets”, superando ampliamente la barrera de los dos millones! Todo el mundo parece estar en Twitter, la misma sensación que antes teníamos con Facebook. ¿Loco?

    No tanto: porque Twitter es, además, una herramienta de información. Te da la posibilidad de contar lo que pasa en el momento que pasa, prácticamente el sueño de todo periodista. La reciente muerte de Michael Jackson lo demostró: ese día, Twitter casi literalmente explotó de mensajes.

    Pero claro, también está la parte divertida: mandarle a tu red de amigas qué tal la estás pasando en tu cita (o pedirles que vengan a rescatarte, ¡por favor!); contar algo raro que viste en la calle; descargarte cuando tu jefe te vuelve loca; gritarle a todo el planeta que rendiste bien… y más, mucho más.

    ¿Cómo la ves? ¿Lista para poner una “@” delante de tu nombre y llevar tu vida al mundo digital en 140 caracteres?

  • Es un frío sábado a la noche. Falta media hora para la cita. Estás nerviosa, pero igual te sentís increíble. Tenés el maquillaje perfecto. Tenés la ropa ideal. Tenés el pelo divino. Te mirás en el espejo y sentís que hay “algo” que no está. Un detalle.
    Algo que marque la diferencia y te dé un estilo único. La palabra clave viene a tu mente enseguida: accesorios.

    Repasemos brevemente qué podés usar esta temporada ni bien el termómetro comience a dispararse hacia abajo:


    Largos, gigantes. Cuanto más grandes, mejor. Con cuentas de colores o en tonos neutros, lo que a vos te siente mejor. Pero la idea es que, sí o sí, salte a la vista sobre la prenda que estés vistiendo.

    Sigue la misma tendencia del año pasado. La regla es igual a la anterior: cuanto más grandes, mejor. Bolsos y carteras gigantes se llevan a la perfección con un abrigo oscuro y elegante.

    Un detalle de color y estilo para lucirte. Olvidate de los grises y animate a los violetas, los verdes manzana, el turquesa y otros colores llamativos. Además, los vas a encontrar también con motivos aborígenes y el tradicional tramado escocés. Otro detalle: el grosor. Lanas gruesas y abrigadas conviven con otras ultra finas para las menos friolentas. Vos elegís.

    Como en el caso anterior, los colores llamativos ganan la batalla. Se van a ver sobre todo de lana, aunque quizás encuentres algunos modelos muy delicados en cuero

    El acompañante perfecto para darle un toque especial a cualquier atuendo. Se llevan muy bien, sobre todo, con jeans básicos. En materia de colores y diseño, todo vale.

    Para terminar, una tendencia que ya empezó el año pasado pero que ahora se ve muy marcada: la de superponer prendas. Esto te la posibilidad de ir combinando piezas de distintos equipos y “armar” tu onda mezclando según tu propio estilo. ¿Cómo te ves?

  • La web se ha transformado en una gigantesca pasarela. Y si bien todavía podés dedicar horas y horas a recorrer locales u hojear revistas especializadas, la verdad es que hoy por hoy en unos pocos minutos tenés la posibilidad de estar al tanto de todo lo que pasa en el mundo de la moda internacional.

    Pero claro: la red es tan grande y caótica que fácilmente te podés perder… o terminar viendo colecciones de hace algunos años (lo que ahora con la onda retro no estaría nada mal, pero… en fin). Por eso, la idea es proponerte cinco de los mejores portales de moda y estilo que vas a encontrar en Internet. Ahí van:


    www.style.com
    La sede online de Vogue y W, con miles de fotos y un increíble buscador por temporada, diseñador y tendencia. Noticias, gente, lo que se usa y más. Imperdible. ....................................................................................................................................... www.women.com
    En el área de Fashion vas a encontrar un portal súper completo con consejos de
    estilo, noticias y fotos, un top 10 con un tópico distinto cada semana, info de accesorios y mucho más. ............................................................................................................................. www.dailyfashion.com
    Una comunidad digital con tips de expertos, lo que hacer y lo que no, perlas, tendencias, lo mejor de la semana y otras secciones con un tono más descontracturado. ........................................................................................................................... www.torrid.com
    Lo último de lo último en esta suerte de megatienda digital donde vas a encontrar
    de todo: desde ropa y accesorios hasta zapatos y joyería. ¡No recomendable para compulsivas!
    .................................................................................................................................. www.fashion.net
    El sitio "chic" de la lista. Puro estilo y tendencias en moda, a través de cientos de sitios asociados en los que se puede buscar de una sola vez. Diseñadores, marcas, revistas, blogs y más.

    *Para terminar, un "bonus track" :www.fashionoffice.org
    Con contenidos actualizados todos los días, notas especiales con diseñadores, adelantos, colecciones de temporada e informes de tendencias.

  • Cuando estás radiante, querés que se note. Pero a veces, una mala noche, el stress, el cansancio y los problemas dejan marcas en la piel de tu cara, en tus gestos y expresiones. ¿Cuál es tu mejor aliado? (Aparte de unas cuantas horas de buen sueño, claro…). Por supuesto: el maquillaje. Y si hay una clave para tener en cuenta este año en esa materia es que el color y el brillo predominan en todos los estilos.

    En las principales pasarelas del mundo se vio, en los últimos desfiles del año pasado y en los adelantos de lo que vendrá, la fusión del look "punk" con lo chic. Así, colores fuertes y predominantes como el naranja, el rojo y el púrpura se unen con líneas y sombras negras que marcan con fuerza los contornos. Si tenés que elegir un color para destacar, sin duda debería ser el naranja: uno de los grandes protagonistas. Lo podés aplicar en sombras de ojos, en gloss y en colores para las mejillas. ¿Rubor? Durazno, sin duda, para una apariencia bronceada y natural.

    Con respecto a los labios, el estilo está abierto a tu propia interpretación. Se vieron mucho los colores corales, así como rojos y púrpuras en tonos súper brillantes. Para el contorno de los ojos, la definición es lo que importa: si no querés pasar desapercibida, lo mejor son esas líneas bien delgadas de un negro muy intenso para resaltar tu mirada y la luz de tu piel. Así que… sí: olvidate de los párpados difuminados y ahumados, al menos por ahora. Y si te animás, también podés estirar esa línea bien hacia atrás, en un ángulo casi gatuno que sin dudas se verá mucho este invierno.

  • Aunque parece que cada vez llega más tarde, el invierno está ahí, a la vuelta de la esquina, con sus días cortos, su viento helado y sus ráfagas intensas esperando por nosotras. ¿Te vas a quedar en tu casa? ¡Claro que no! Contra el frío, nada mejor que un buen abrigo. Y en materia de abrigos, nada mejor que saber qué es lo que se viene esta temporada, en parte heredada de las colecciones del hemisferio norte y, en parte, creada a partir del estilo de nuestros diseñadores. Veamos.

    Primero, las formas. Se ha visto mucho el abrigo tres cuartos, de corte masculino, e incluso con onda marinera para combinar con vestidos y faldas. Las solapas anchas y largas están de vuelta, de la mano de Donna Karan. Las capas en los hombros y en la caída de las solapas también aparecieron con todo, en abrigos de tonos otoñales y en negro, que por supuesto jamás pasa de moda. El detalle chic: los abrigos con mini-capa incluida.

    Si lo tuyo es imponer presencia, entonces probablemente quieras elegir un abrigo de corte militar, largo hasta los pies, con muchos botones, detalles en dorado y puños anchos. Otro de los estilos que se destacaron fue el del estampado de cuadros, que va muy bien cualquiera sea el largo del abrigo.

    Pero si lo que realmente buscás es marcar tendencia, entonces animate al color, sobre todo al rojo. En Hollywood se vio mucho este color durante el invierno y sin duda, más allá del corte, con un abrigo rojo vas a brillar donde quiera que entres para refugiarte del frío.

  • No, esta vez no se trata de moda, sino de algo bastante distinto: una buena movida que se está dando en las principales capitales del mundo, y que muchos llaman la “guerrilla de las plantas”. ¿De qué se trata? Veamos: imaginate que un sábado te levantás bien, descansada, con mucha energía y ganas de hacer algo nuevo. Llamás a un par de amigas y lo que hacen es equiparse con palas, semillas, retoños, palitos, pinzas y otros artículos de jardinería.



    Luego, eligen alguna zona algo descuidada de la ciudad donde viven, un parque, una plaza, una esquina o un baldío, llegan cuando cae la noche y en pocas horas le cambian la cara: siembran césped, plantan rosas y otras flores, colocan arbustos e incluso dejan la semilla de algún que otro árbol para que comience a crecer. ¿Te parece algo extraño? No lo creas.

    Desde agosto del año pasado, ciudades como Londres, Montreal, Río de Janeiro o Bruselas han sufrido varios de estos "ataques" de la guerrilla verde, que han causado tanta impresión como para generar una movida mundial, cuya ideología reúne principios del movimiento verde con imperativos como la “jardinería sin fronteras” en espacios públicos y desatendidos.

  • Ok, vas a estudiar. ¿Pero quién dijo que no se puede ir a la facultad con mucho estilo? Claro que es posible; la idea, simplemente, es saber combinar las prendas de todos los días con algún accesorio adecuado o buscarle la vuelta a esa bufandita que te regaló tu tía hace dos cumpleaños y que no termina de convencerte del todo.

    Una buena idea es aprender algunas cosas de la tele. ¿Cómo? Siguiendo las andanzas de las chicas de series como “Gossip Girl” o “Greek”, entre otras. Si te fijás, vas a poder anotar un montón de detalles de su estilo como para “imitar”; total, siempre vas a encontrar la manera de darle tu toque personal.

    Acá, algunas prendas y accesorios esenciales que no te pueden faltar bajo ningún concepto a la hora de volver a clases:

    un clásico. Para evitar el estilo “uniformado” que pueden darte, combinalos con accesorios como bufandas (sí, esa puede servir…), pañuelos o pashminas con motivos étnicos.

    jeans, azules o grises, blusas a rayas y flats para caminar cómoda todo el día de acá para allá. Camisas (animate al cuadrillé), poleras y remeritas, por supuesto. Para los días de más calor, shorts (siguen a full) y musculosas blancas.

    las negras, bien opacas, siempre serán perfectas. Pero podés probar algún toque de color para darle más onda a tu estilo. ¿Cuál? Eso depende de qué tan osada seas a la hora de combinar; lo importante es que contrasten (sin gritar ¡acá estoy!) con el resto de tu ropa.

    Parecía que se iba, pero no: el bolso gigante sigue entre nosotros. Para vos, perfecto, porque aparte te deja llevar todas las cosas de la facu. Colores, todos permitidos.

    Ahora, si estás buscando algo especial, probate un look de musculosa algo escotada, camisa blanca, corbatita de satén, short cuadriculado y medias tres cuartos: seguro vas a despertar más de un suspiro en los pasillos de la facu. Y para cuidarte un poco del sol otoñal, que sigue fuerte, una boina o sombrero escocés para completar. ¡Irresistible!

  • Empezó el año y el laboratorio Bayer a través de la campaña Yasoyyo quiere que puedas disfrutar de tus vacaciones sin perder ni un minuto!!!!

    Los síntomas del Síndrome Premenstrual suelen jugarte en contra cuando más tenés que disfrutar, por suerte ahora existe una nueva manera de cuidarte y aliviar estos síntomas….

    Si te vas de vacaciones a Mar del Plata, Pinamar y Villa Gesell buscá nuestras camionetas y promotoras, así participás de las actividades en la playa como voley y futbol playero y además de jugar con tus amigas te podés llevar distintos premios.

    Cada semana estaremos en una ciudad distinta, pasando por los distintos balnearios para que nadie se quede afuera de la diversión…. A la noche también nos vas a encontrar en los distintos bares y lugares de moda.

    Estas son las fechas!!!

    La promoción ya empezó y muchas chicas ya participaron de los juegos…

    mirá las fotos.

  • Seguro vos ya recibiste algún mensaje así en tu casilla: alguien cuenta que alguien hace una feria de ropa usada en una casa, un departamento, algún local alquilado por el fin de semana. Mirás las fotos, te pica el interés, de repente ves algo que te gusta, te preguntás como será. y al final te encontrás reenviándoles el mail a tus amigas. ¡Listo! El plan está hecho.

    El sábado te levantás radiante, porque te sentís increíble aunque te falte muy poco para "esos días", y mientras desayunás te acordás: ¡hoy es la feria! Cuando vas, te encontrás con verdaderas sorpresas: ropa de primera marca a precios más que conveniente, prendas usadas divinas, zapatos que parecen hechos para vos. y un vestidito que, al no estar hinchada, te queda pintado. Te mirás al espejo y te ves sonriendo: la mejor manera de arrancar un sábado.

    La movida de las ferias de ropa privadas, que ya lleva algún tiempo, empezó
    circulando de boca en boca, terminó saltando al correo electrónico y ahora empieza
    a popularizarse en los blogs y fotologs. Generalmente, hay una o dos organizadoras que se encargan de conseguir el lugar, comunicar las fechas y horarios y garantizar que todo salga bien. Y hay para todos los gustos: ropa de marca, importada, de diseñador, nueva y usada; accesorios, carteras, bijou. imposible no encontrar algo para vos.

    Cada feria tiene sus reglas: a veces las prendas y objetos en exhibición son exclusivos de las organizadoras; en otras se puede participar con ropa propia. Y si todavía no fuiste a alguna, creenos: se puede encontrar de todo. La próxima vez que te llegue algún mail o algún comentario de una amiga, hacé la prueba. No te vas a arrepentir.

  • Y sí, ¿a quién no le pasa? Llegan los primeros días de calor y nos queremos ver bronceadas de la noche a la mañana, tomándonos todo el sol de golpe. Si vas en el cole, ponés la cara contra la ventanilla o asomás los brazos (la gente, que mire todo lo que quiera). Como te sentís bien, cualquier momento es bueno para correr a una plaza con la reposera o una lona. Pero claro. hay alguien que sufre las consecuencias: tu piel. Por eso lo mejor es repasar un poco cómo hacer para aprovechar estos días de sol en los que te sentís bárbara, dispuesta a perseguir al sol hasta que desaparezca en el horizonte.

    Primero lo primero: tu piel se tiene que preparar, para evitar manchas, quemaduras y otros problemas típicos. Para activar la producción de melanina, tu protector solar natural, podés utilizar productos prebronceadores, por ejemplo, e ingerir alimentos específicos, como los ricos en carotenos (zanahoria, tomate) y en vitaminas E y B (el pescado), que evitan la deshidratación y ayudan a fijar el color.

    Después, el primer día es crucial: hacé sesiones de cinco minutos, nada
    más. Estás al sol, te vas, volvés, te vas. Es la mejor manera de que tu piel se
    acostumbre. El segundo día ya podés tomar sesiones de diez. Acordate de que
    tenés que usar protectores siempre y que, además, te conviene proteger zonas sensibles como labios, hombros y nariz con productos especiales. Y ahora, la clave: el tercer día no tomes sol para nada, o ponete un protector factor 25 como mínimo. Eso va a ayudarte a lograr el bronceado perfecto.

    Y sí, ¿a quién no le pasa? Llegan los primeros días de calor y nos queremos ver bronceadas de la noche a la mañana, tomándonos todo el sol de golpe. Si vas en el cole, ponés la cara contra la ventanilla o asomás los brazos (la gente, que mire todo lo que quiera). Como te sentís bien, cualquier momento es bueno para correr a una plaza con la reposera o una lona. Pero claro. hay alguien que sufre las consecuencias: tu piel. Por eso lo mejor es repasar un poco cómo hacer para aprovechar estos días de sol en los que te sentís bárbara, dispuesta a perseguir al sol hasta que desaparezca en el horizonte.