
El SPM puede afectar la vida de una mujer causando problemas en sus relaciones de pareja, de familia y desempeño laboral e interfiriendo en el desarrollo de sus actividades diarias. También puede tener impacto en la vida sexual.

El SPM afecta significativamente la vida de la mujer en todos sus aspectos. La forma más severa del síndrome premenstrual, afecta particularmente en el ámbito familiar, social, laboral, e incluso sexual. Esto se puede traducir en un incremento en los conflictos conyugales, familiares, sociales y en un mayor ausentismo laboral. Con respecto a este último aspecto, algunos expertos afirman que el SPM ha producido pérdidas de más de 5 mil millones de dólares anuales en los Estados Unidos debido al ausentismo y la ineficiencia laboral.



